El modelo de enseñanza de “La lengua lnglesa”

 

No puedo presumir de haber inventado ningún método ni sistema de enseñanza en cuanto al inglés. Afortunadamente, tenía cierta libertad para ser creativa e imaginativa y aplicar mis ideas y ocurrencias a mi manera que realmente no ha sido más que, en primer lugar, ponerme en la situación de mis alumnos que buscaban aprobar el inglés.

 

Con el fin de poder ver resultados casi inmediatos, y a la vez duraderos, para que evitaran cometer los mismos errores, siempre he seguido un modelo basado en las siguientes seis claves:

 

1. Ponerme en la situación de mi alumno

Para encontrar respuestas, al principio tenía que volver al aula. Tenía que sentir lo que sentían mis alumnos. Así que me situaba, por así decirlo, en su pupitre con su profesora de inglés delante de la clase de alrededor de treinta compañeros con mil y una distracción. Lo que veía era la cara de mi alumno del nivel que fuera, incluso al de Bachillerato, mientras que explicaba su profe algun tema de importancia. Simplemente, me entristecía el panorama.  Me di cuenta que los problemas yacían en la base.

 

¿Cómo podía esperar que mis alumnos aprobaran si no tenían los cimientos sólidos y necesarios para seguir construyendo? No quiero decir que no aprendieran nada en el colegio. Por supuesto que no. La importancia dada a la nota en el examen  hacía que el aprendizaje se centrara en aprobar en lugar del saber.

 

2. Una base gramatical sólida

Hay una anécdota que merece la pena contar, y que lo más seguro es que te haya pasado en algún momento si eres profesor/a.  Pocas veces a lo largo de mis años en la docencia, encontré a un alumno de Bachillerato que supiera distinguir un Complemento Directo de un Complemento Indirecto en español.

¿Cómo podía enseñar la Pasiva en inglés a un alumno que no tenía claro este tema o que no tenía claro los tiempos de los verbos y sus usos, o que en inglés sólo existen 16 tiempos verbales e incluso algo, aunque fuera poco sobre la voz activa?

 

Pero lo que más viene a mi mente en este momento es el tema de los determinantes demostrativos en inglés “this, that, those, these” que tenía que empezar como algo totalmente desconocido; en cuanto a “some, any, no” mi insistencia en que supiesen exactamente lo que significa en español me llevó a usar los diez dedos de la mano, como verás en el libro 1, para que no lo olvidaran nunca. Mi respuesta al ver estas dudas y titubeos siempre ha sido la de volver a repasar regularmente esos temas básicos estudiados y olvidados por casi todos.

 

Nunca doy por hecho que un alumno tiene el conocimiento correspondiente a su nivel. Siempre me ha sido esencial pasar unos minutos al principio de mi clase repasando por azar, algún tema básico de las lecciones previas y hasta los años previos para asegurarme que la base sobre la cual pensaba trabajar de verdad era sólida. Sobre esa base sólida, el alumno empezaba a lograr la confianza y la seguridad de que todo lo que aprendía se le quedaría para siempre. De forma gradual y sin esfuerzo, conseguía la nota que buscaba. Desde ese momento, nunca más se quedaba satisfecho con una nota regular sino que aspiraba a más y más para la alegría de todos, del grupo y, por supuesto, la mía.

 

Mi esfuerzo siempre se ha basado en que el aprendizaje fuera definitivo y duradero con mi prioridad de proveerle de una base sólida desde lo más elemental, con un aumento lento y gradual del nivel, según el progreso del grupo. Por supuesto, mis grupos fueron bastante reducidos, así que siempre pude aportar esfuerzo extra al que más dificultad tenía aunque significara repetir a los demás lo sabido de sobra. También les reforzaba y no les importaba.

 

3. La Comprensión a través de la aplicación de fórmulas

Muy pronto en mi trayectoria, empecé a buscar esta cercanía a mis niños y niñas en forma de simplificación del problema y su solución. Encontré la solución en la aplicación de la lógica y la comprensión de cómo funciona el inglés en cada tema, siempre comparándolo con la gramática española.

 

Siempre intenté no liarme con explicaciones complicadas e innecesarias y hacer que una hora de clase fuera una hora bien aprovechada. Hacía hincapié en que la solución siempre es fácil y está al alcance de todos los que quisieran y pedía silencio y respeto antes de ponerme a explicar un tema. Estoy segura de que este método es usado por todo profesor con vocación de profesor y que, de esta manera, casi nunca se deben de tener problemas de mal comportamiento ni falta de respeto.

 

Una pequeña anécdota por el camino. Sólo a veces había un desliz inocente por mi parte, especialmente con los géneros en español,  con el siguiente ataque de risa. Era de esperar así que les dejaba rienda suelta mientras fingía que no entendía lo de la risa y mantenía la cara seria. Y en un par de minutos, volvíamos a lo  anterior.

 

Cuando al final de la clase un alumno comenta “¿ya se ha pasado la hora?” sabes que no hace falta más. 

 

Comparo mucho la enseñanza de Inglés con la de las Matemáticas .
¿Por qué?

Al intentar escribir en inglés en el mismo formato que en español, los estudiantes casi siempre fallaban y siguen fallando.  De allí surge la aplicación de fórmulas.
Para poder retener una fórmula o un teorema, sea cual sea, es crucial que el alumno primero, comprenda su lógica o su origen. De la misma manera, con referencia al inglés, consideraba mi obligación buscar la raíz del problema, muy a menudo encontrándola en el español.

 

Entonces, no había otra forma de ayudar a resolver este problema que la creación de fórmulas siempre basadas en la gramática española que verás reflejadas a través de toda la serie “La Lengua Inglesa a tu alcance”. Las fórmulas son fáciles de retener una vez revisados sus equivalentes en español.

 

4. La importancia de la memoria y la repetición

Después de conseguir que el alumno comprendiera la fórmula en cuestión, insistía en la repetición de los temas vitales hasta saberlos de memoria y poder aplicar dicha fórmula. Se solía conseguir, sin mucho esfuerzo, de forma definitiva pero siempre insistiendo en que volvieran a repasar el mismo tema de vez en cuando. Lo hacían porque sabían que yo iba a volver al tema más pronto que tarde.

 

Es un hecho que la memoria es importante en cualquier ámbito de la vida cotidiana, pero es esencial en el aprendizaje de un idioma. Aprender a través de memorizar no ha sido nunca un método estimulante ni atractivo para el aprendizaje.   Lo peor para un alumno es tener que estudiar de memoria cosas que no entiende ni le interesan.

 

Siempre es más fácil estimular a un alumno que está verdaderamente interesado en tu materia. Sin embargo, el esfuerzo es doble cuando se trata de un alumno que asiste a clase por el mero hecho de asistir a clase.
Por eso, la motivación a través de la comprensión es tan importante y sirve para que memorizar no sea un trauma ni una tarea inútil.

 

Como te dije arriba, con respeto a “some”,  hacía que contaran con los dedos una y otra vez, las diferentes formas de traducir a inglés esta palabra en español o viceversa y a veces, escribía listas de vocabulario, verbos etc. en la pizarra. Las repetían dos o tres veces o les daba unos minutos para estudiarlas. El próximo paso era borrar dicha lista y hacer que la escribieran en sus cuadernos. Con este tipo de ejercicios, ellos mismos veían el poder de su memoria fotográfica que intentaba estimular.

 

Les distraía este tipo de ejercicio y a la vez ejercitaban la memoria, aprendían a deletrear las palabras en inglés sin darse cuenta y sin tener que estudiar una larga lista aburrida. Después de hacer este tipo de ejercicios, no les costaba mucho esfuerzo estudiar estas listas mandadas por su profe. Debo recordarte que tenía grupos reducidos y me dedicaba a las clases extraescolares. Pero aún con grupos mayores, se puede hacer si  uno lo cree oportuno. Sólo estoy contando en qué he basado yo mis enseñanzas desde hace muchos años.

 

5. La pronunciacíon

Es tan importante insistir en una buena pronunciación desde las primeras etapas como siempre se ha hecho en la gramática. Nos comunicamos principalmente a través de la escritura sino por vía oral.  Por esa razón, no se puede dedicar el 90% del esfuerzo en la gramatíca inglesa y el 10% en la pronunciación.  Debe haber un equilibrio sensato.

Es imprescindible que los alumnos aprendan a deletrear y pronunciar correctamente desde el primer momento de empezar a estudiar el inglés. Si dejamos de insistir en la pronunciación correcta y en la técnica de deletrear, este alumno estará siempre dudoso y miedoso ante una situación en la que nadie le comprende ni él a nadie. La situación empeorará con los años y a la vez, habrá enorme dificultad en lograr una corrección adecuada a los errores cometidos y repetidos a lo largo de los primeros años.  Por experiencia propia, un error repetido una vez y otra llega a ser tan válido como la versión correcta y casi imposible corregir. Por eso repito, debemos hacer un esfuerzo para pronunciar y deletrear  correctamente desde el minuto uno.

 

6.  La importancia de saber deletrear correctamente

Aprender a deletrear siempre ha sido una parte íntegra del aprendizaje del inglés de cualquier inglés. Cuando yo estudiaba, el profesor dedicaba de 5 a 10 minutos al principio de la clase de lengua a dictar palabras difíciles para fortalecer esta parte tan importante del aprendizaje de la lengua inglesa que a la vez tenía una consecuencia muy positiva en cuanto a la pronunciación. Cuando desde muy joven sabes deletrear y pronunciar correctamente, aumenta tu autoestima y tu interés, tanto por la lectura como por la escritura.

 

Otra vez interrumpo, esta vez,  para ofrecer una sugerencia basada en mi experiencia.  Muy a menudo tenía que corregir errores cometidos por los estudiantes españoles en español.  Ejercicios regulares de deletrear en español serán muy útiles en las primeras etapas para los niños hispanohablantes, especialmente las palabras, e incluso los verbos, que crean confusión y duda.  En mi opinión, lo agradecerían los alumnos ya que, es muy común que se encuentren en situaciones embarazosas, incluso cuando son adultos y profesionales, ¿o no?

 

Supongo que sería un disparate ya que no está incluido en el currículum ni hay tiempo para ello, pero creo que debo expresar aquí esta opinión que merece la pena tomar en cuenta con el fin de mejorar la calidad de la enseñanza de la lengua española. De nuevo, recuerdo que sólo estoy contando un poco sobre cómo conseguía resultados óptimos.

 

En la enseñanza del inglés, siempre he puesto mucho énfasis tanto en la pronunciación como en deletrear para transmitir seguridad y confianza a los alumnos. Dos horas por semana no me permitía el tiempo necesario para enseñarles a hablar como me hubiera gustado, pero al darles una base sólida en gramática, preposiciones, vocabulario y frases hechas a través de la repetición, en pronunciación y en aprender a deletrear, pudieron afrontar cualquier examen con confianza casi sin tener que estudiar bajo estrés la noche antes. A largo plazo, este sistema les aportaba la seguridad y confianza suficientes para salir a vivir o trabajar en el extranjero sin el complejo y sin el miedo de hacer el ridículo.

 

Espero que hayas podido comprender por qué mi forma, más que mi método, de enseñar me ha dado la confianza suficiente para enfrentarme a este reto de recopilar una serie de cuatro libros de consulta en temas gramaticales y dos que cubren el tema de la pronunciación, dentro del proyecto “La lengua inglesa a tu alcance.”

 

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Gracias y hasta pronto, Mila